Son muchos los alimentos procesados de gran popularidad entre la población los que suelen ser vendidos con un aporte nutritivo perfecto para nuestra dieta. Sin embargo, la forma de prepararlos, en realidad, dista mucho de aquella que nos podemos imaginar. En El Paso de los Elefantes te arrojamos un poco de luz en este asunto.

Palitos de cangrejo

Este exquisito alimento, que da sabor a nuestros guisos y ensaladas, no está hecho en realidad de cangrejo. Está compuesto por surimi, que no es otra cosa que un picadillo de “músculo de carne de pescado blanco”.

Para obtenerlo, se lavan y se mezclan diversos pescados repetidas veces (merluza, caballa, abadejo…). Después los enfrían y calienta repetidas veces, hasta que al final queda una pasta blanca a la que se le añaden conservantes, almidón, sal y otros edulcorantes no naturales. Esta pasta es congelada después y se le añaden colorantes para que el exterior quede rosado.

Gulas

Al igual que los palitos de cangrejo, están hechas de surimi, aunque no contienen tantos aditivos como estos. A la mezcla final se le añaden aceites vegetales, harina de trigo, soja, clara de huevo, tinta de calamar o de sepia y extractos de almeja. Aunque es completamente artificial, es bastante saludable por su gran contenido en proteínas y bajo nivel de colesterol y grasa.

Paté

Creemos que todos están hechos hígado de pato, pero la realidad no es esa, ni mucho menos. El paté se obtiene de una mezcla de vísceras animales (vaca, cerdo, pollo…) a la que se añaden harina, especias, leche y conservantes. A la mezcla se le añade un sólo poco de hígado para darle sabor.

El foie gras, sin embargo, está hecho íntegramente de hígado de pato, oca o ganso, a los que se alimenta de forma abusiva para hacerles engordar el hígado mucho más de lo habitual.

Quesos de untar

Estos alimentos son una bomba calórica para el cuerpo, y aumentan el colesterol y la hipertensión por su gran cantidad de sal. Están hechos a base de lácteos fermentados a los que se les añade leche, nata y una serie de aditivos y sal, a los que se les añade potenciadores de sabor.

Salchichas

Se realizan con una mezcla de carnes para nada apetecibles. Se utilizan partes del cuerpo de restos de animales, desde el cerdo a la gallina. Pueden añadir el estómago y el hocico del cerdo, además del labio e hígado de la vaca, o el bazo del cordero, por lo qeu la cantidad de carne que tienen en realidad es muy baja. También se les añaden una gran cantidad de potenciadores de sabor, colorantes, mucha sal y agua fluorada para darles su textura cremosa. El almidón, jarabe de maíz, colorante rojo, sodio y polifosfatos dan como resultado una mezcla realmente asquerosa.

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